Orilla Amarilla
El sol de la tarde cae oblicuo sobre la orilla del río, tiñendo el agua de un verde amarillento que parece brillar desde dentro. Una pandilla de adolescentes —catorce años, energía desbordada, risas que se contagian— avanza por el borde, salpicándose sin piedad.
Uno empuja a otro, otro responde con un chapuzón más grande, y en segundos el grupo entero está empapado. El agua tibia les moja las zapatillas, los bajos de los pantalones, el alma entera. No hay móviles, no hay prisa, no hay nada más que ese instante suspendido.
Las risas rebotan entre los árboles. Uno de ellos levanta la vista y dice algo que nadie escucha del todo, pero todos entienden: están vivos, y lo saben. Ese tipo de vida que solo se siente a los catorce, cuando el mundo es enorme y el futuro todavía no pesa.
La cámara se aleja lentamente mientras siguen corriendo por la orilla, dejando huellas húmedas que el sol seca en segundos. El río sigue su curso, como si guardara el secreto de esa tarde para siempre..
Esta canción me trae tantos recuerdos de mi adolescencia que no he podido hacer un micro con algo que casi fue real, fue real... Campirela_
Es que esa edad es muy bonita. El paso entre ser niño y adulto tiene esa zona extraña que muchos no soportan pero porque parece que se les ha olvidado que una vez se buscaron a ellos mismos, solo que algunos aun no se han encontrado.
ResponderEliminarUn besazo!
Para mí fue una adolescencia divina, de la cual solo tengo buenos recuerdos, amigos que aún perduran y cantidad de historias donde el compañerismo, la amistad y el cariño de verdad perduraban y eso nos hacía libres.
Eliminarains, qué recuerdos, pero la vida sigue y todo tiene su tiempo y su década. Un besote, cielo. Muchas gracias por pasarte por este espacio más íntimo de Campirela_