Escuchar música beneficia el bienestar en general, ayuda a regular las emociones, y crea felicidad y relajación en la vida cotidiana. También puede trasladarnos a un estado de ánimo mucho más positivo, recordar momentos felices, aumentar la autoestima y la confianza en nosotros mismos.
Bienvenidos a mi guarida, solo es necesario sentir la música lo demás... es vuestro libre albedrío.
Campirela_
A los 17 años, la vida era un vinilo recién estrenado.
Las tardes olían a colonia barata y a libertad, y las noches empezaban siempre con un pacto silencioso: hoy se baila hasta que el cuerpo diga basta.
En la puerta de la discoteca, mios colegas y yo eramos un ejército sin armas, solo con ganas de divertirnos y bailar la música de moda.
Entonces sonaban los Dr. Hook , pícaro, descarado, con ese humor que hacía que todos se miraran de reojo, como si la vida fuera un guiño compartido.
Luego entraba Eaglesy el mundo se volvía carretera abierta, como si cada acorde te dijera que la juventud era un lugar al que se llega sin mapa. .
Ahí empezaban las risas, los pasos torpes, las miradas que prometían más de lo que decían.
Y cuando la noche ya estaba caliente, aparecían Electric Light Orchestray era como si alguien abriera una ventana dentro del pecho.
Sus teclados eran una especie de brújula emocional, te recordaban que había sueños más grandes que la discoteca, pero que esa pista era el primer territorio conquistado.
Entre esos tres grupos se tejió mi juventud:
Tres maneras de que estabas viva, que estabas empezando, que el mundo era enorme y yo también.
Tres grupos que a esa edad me daban alas para volar; después cambiaría de estilo, pero esos grupos dejaron su huella romántica en mí.