En el Café La Manuela... Malasaña
La noche había caído sobre la ciudad con ese frío que obliga a la gente a caminar deprisa, pero dentro en La Manuela el aire era distinto, cálido, dorado, casi espeso por el aroma a madera vieja y whisky barato.
En una mesa junto a la ventana estaba ella, sola, con un abrigo oscuro colgado en el respaldo y las manos rodeando un vaso que ya no humeaba.
La música sonaba desde un viejo altavoz en la esquina, guitarras suaves, voces rasgadas, ese ritmo lento que parece latir con el corazón.
El tipo de música que no solo se escucha… se siente.
Mientras la melodía avanzaba, su mirada se perdía en el cristal empañado.
No veía la calle.
No veía a la gente.
Veía recuerdos.
Primero, una risa.
Luego, una mano entrelazada con la suya.
Después, un adiós que nunca terminó de entender.
El blues hacía su trabajo, le abría cajones de la memoria que ella creía cerrados.
Y su mente empezó a divagar, a viajar por escenas que nunca ocurrieron y otras que desearía haber vivido...
Una historia en el aire y en sueños pasados
Campirela_
Los recuerdos que es capaz de evocar la música ...
ResponderEliminarUn besazo!
Así es, y además un lugar icónico de mí juventud.
EliminarOtro beso más.
Feliz domingo 😘😘
Qué poder tiene la música... despierta recuerdos, emociones, sueños y hace vibrar el tiempo.
ResponderEliminarSaludos.
Muchas gracias por tu visita.
EliminarAsí es, la música nos remueve los sentimientos y nos llena el corazón de emociones.
Otro saludo para ti.
Please read my post
ResponderEliminarMuchas gracias, un saludo.
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ResponderEliminarEs muy traidora la música a veces, mas en mi caso. Pero no se puede hacer nada. No escucharla no es opción.
Besos
La musica nos trae los recuerdos perdidos o quizás aquellos que se quedaron en el aire. Un besote , muchas gracias, por tu visita.
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